Noticias de prensa

  • El Congreso aprueba con 194 votos a favor la prórroga del estado de alarma hasta mayo
    el día 30/10/2020 a las 7:22 am

    El Pleno del Congreso ha aprobado este jueves prorrogar hasta el 9 de mayo de 2021 el estado de alarma decretado por el Gobierno para hacer frente a la segunda ola del coronavirus, aunque ha dejado abierta la posibilidad de que la medida pueda ser levantada en marzo, en función de la evolución de la pandemia. La prórroga ha contado con el apoyo de 194 diputados de PSOE, Unidas Podemos, Ciudadanos, Más País-Equo, Compromís, PNV, BNG, Coalición Canaria, Nueva Canarias, el Partido Regionalista de Cantabria, Teruel Existe y los cuatro diputados del PDeCAT, que por primera vez han votado distinto de sus compañeros de Junts. Ha habido 53 votos en contra, que son los de Vox y del diputado del Foro Asturias, mientras que el PP se ha abstenido, al igual de Bildu, la CUP y Unión del Pueblo Navarro (UPN), sumando 99 abstenciones. Esquerra Republicana pactó con el PSOE una propuesta de resolución, aprobada por la mañana, y que obliga al presidente Pedro Sánchez a rendir cuentas cada dos meses de la aplicación del estado de alarma. Además, establece que, tras cuatro meses de prórroga (9 de marzo), la Conferencia de Presidentes, previo acuerdo del Consejo Interterritorial de Salud, pueda decidir, a la vista de la evolución de los indicadores sanitarios, epidemiológicos y sociales, si lo levanta o lo mantiene hasta el 9 de mayo. Esas comparecencias de Sánchez serán en paralelo a las que protagonice mensualmente Illa ante la Comisión de Sanidad para detallar los datos y gestiones correspondientes a su departamento. También ha salido adelante la enmienda del PNV para que enclaves como el Condado de Triviño, que está territorio alavés pero pertenece a Burgos, tenga que aplicar las restricciones que se aprueben para Álava. Los populares anunciaron a última hora del miércoles su abstención, aunque mostraron que no estaban de acuerdo con la medida. Hoy, durante su intervención en el Congreso, el líder del PP, Pablo Casado, ha denunciado la "imprevisión" del Gobierno en esta segunda oleada del coronavirus y ha justificado la "abstención crítica" de su partido en la prórroga del estado de alarma, para "no dejar el campo sanitario descubierto, pero para no avalar el atropello legal que han hecho". El ministro de Sanidad, Salvador Illa, había pedido a los populares el apoyo a la prórroga "por el bien de todos" y que demostrara que está en una oposición "constructiva", "de Estado" y que "consolida" la posición que mostró la semana pasada rompiendo con Vox. Durante su intervención, ante la presencia del jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, Illa invitó al PP a "hacer una reflexión y tomar una decisión". Además, recordó a la formación liderada por Pablo Casado que el Gobierno "está haciendo lo mismo que hacen la mayoría de los gobiernos y apoyan la mayoría de las oposiciones con sentido de Estado de toda Europa". Casado, no obstante, ha abundado en las críticas: "Viene aquí a acusar al PP y a echarnos en cara que las comunidades tengan que usar los únicos mecanismos legales que ustedes les permiten utilizar, dejándoles abandonados y no asumiendo con coraje, con decisión, con determinación, con eficacia y con patriotismo la lucha contra esta pandemia", ha criticado el presidente del PP. El líder del PP ha cargado contra el "ausente" Pedro Sánchez frente a Enmanuel Macron y Angela Merkel, que han liderado la pandemia en sus países. Illa, por su parte, ha fijado como objetivo, no obstante reducir la incidencia por debajo de los 25 casos por 100.000 habitantes en los últimos 14 días (España se encuentra en 452, según los últimos datos de Sanidad), 4% de positividad (actualmente en el 13,5%) y el 5% de ocupación de UCI (25,5% en estos momentos). Actualmente toda España, salvo Canarias, está en indicadores de riesgo alto muy alto. "Es cierto que es un objetivo progresivo y partimos de niveles muy altos, pero ese es el horizonte sobre el que tenemos que ir avanzando", ha señalado el ministro, pese a que la situación actual resulta "muy preocupante" y el COVID-19 "se extiende por todo el mundo a gran velocidad todos los días".

  • La recuperación de la confianza en la economía de la UE se detiene en octubre
    el día 30/10/2020 a las 7:22 am

    La confianza de consumidores y empresarios en la economía de la Unión Europea (UE) se mantuvo sin cambios en octubre en los 90 puntos, con lo que se detuvo la recuperación experimentada desde el mes de mayo, según publicó este jueves la Comisión Europea (CE). El Indicador de Sentimiento Económico que elabora el Ejecutivo comunitario también permaneció estable en los 90,9 puntos en la eurozona durante el décimo mes del año. Bruselas explicó en un comunicado que el estancamiento en la eurozona se debió a una menor confianza en los servicios y entre los consumidores, compensada por la "continua recuperación" de la industria, el comercio minorista y la construcción. Entre las mayores economías de la eurozona, el Indicador de Sentimiento Económico mejoró en Alemania (1,5 puntos más) e Italia (1,2 puntos), mientras que registró pérdidas "significativas" en Países Bajos (2,2 puntos menos) y Francia (caída de 4,5 puntos). En España apenas varió y solo retrocedió 0,2 puntos. Por sectores, en el país creció la confianza en la industria (subida de 0,3 puntos), los servicios (5 puntos), el comercio minorista (6,7 puntos) y la construcción (12,9 puntos), pero descendió entre los consumidores (0,4 puntos menos). En el conjunto de la eurozona, la confianza en la industria registró en octubre el sexto incremento consecutivo (1,8 puntos más) por la mejora de la evaluación de los gerentes sobre los niveles actuales de los libros de pedidos y una perspectiva "ligeramente más favorable" sobre la adecuación de las reservas de los productos finalizados. Aun así, esas mejoras quedaron parcialmente perjudicadas por una corrección a la baja de las expectativas de producción. Los servicios retrocedieron 0,6 puntos y se puso fin a la recuperación en la que habían entrado desde junio, pues se intensificó el deterioro experimentado desde agosto de las expectativas de los gerentes sobre la demanda. También perdió fuelle el repunte en la evaluación de la situación empresarial y de la demanda pasada. La confianza de los consumidores descendió 1,6 puntos, dado que los hogares manifestaron "preocupaciones crecientes" sobre la situación económica general esperada y su propia situación financiera. A ello se unieron mayores cautelas a la hora de realizar grandes adquisiciones. Por el contrario, el punto de vista de los consumidores sobre su anterior situación financiera mejoró "de manera moderada". La confianza del comercio minorista continuó su recuperación con un alza de 1,7 puntos gracias a una mejor evaluación de la situación empresarial pasada y la adecuación del volumen de reservas que, sin embargo, fueron perjudicadas en parte por el tercer deterioro consecutivo en la situación empresarial esperada. En cuanto a la construcción, aumentó 1,1 puntos gracias a unas mejores expectativas de empleo y a una "ligeramente mejor" evaluación sobre el nivel de los libros de pedidos. La confianza de los servicios financieros, que no forma parte del Indicador de Sentimiento Económico, retrocedió 3,4 puntos, la primera disminución desde mayo. Por otro lado, el Indicador sobre Expectativas de Empleo disminuyó 1,8 puntos, tras cinco meses de mejora. Las expectativas de paro de los consumidores, que no forman parte del indicador, empeoraron por primera vez desde abril.

  • El IPC baja cinco décimas en octubre, al -0,9%, y vuelve a marcar niveles de hace cuatro años
    el día 30/10/2020 a las 7:21 am

    Los precios subieron un 0,5% en octubre en relación al mes anterior pero la tasa interanual descendió cinco décimas, hasta el -0,9%, debido al abaratamiento de la electricidad y a que los precios de los servicios de telefonía bajaron más que un año antes, según el avance del Índice de Precios al Consumo (IPC) publicado hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Con este recorte de cinco décimas, el IPC interanual pone fin a dos meses de ascensos, encadena su séptima tasa negativa consecutiva y registra por segunda vez en el año 2020 su nivel más bajo desde mayo de 2016. Desde marzo, la situación generada por el Covid-19 supuso iniciar una senda de descensos de los precios en España influidos, fundamentalmente, por el desplome de los componentes energéticos. Así, en abril el IPC registró un -0,7 % en tasa anual, que bajó al -0,9% en mayo. En junio la caída se moderó al 0,3% para pasar al 0,6% en julio, al 0,5% en agosto y al 0,4% de septiembre. El dato de octubre supone volver al nivel de mayo. El organismo estadístico ha atribuido el retroceso de la tasa interanual del IPC a la bajada de los precios de la electricidad, frente a la subida que experimentaron en octubre de 2019, y a la evolución de los precios de los servicios de telefonía. En tasa mensual (octubre sobre septiembre), el IPC subió un 0,5% en octubre, su menor crecimiento en este mes en al menos cinco años. Tras la finalización del estado de alarma el pasado 22 de junio, todos los productos que conforman el IPC están disponibles para su adquisición por los ciudadanos. El INE explica que en el IPC de octubre se ha proseguido con la recogida presencial de los precios, manteniéndose la recogida por medios telemáticos cuando, por motivos de seguridad sanitaria, no ha sido posible o conveniente realizarla de modo presencial. En el décimo mes del año, el Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) situó su tasa interanual en el -1%, cuatro décimas menos que en septiembre. Por su parte, el indicador adelantado del IPCA subió un 0,3% en tasa mensual. El INE publicará los datos definitivos del IPC de octubre el próximo 13 de noviembre.

  • La economía de EE UU creció un 7,4% en el tercer trimestre, el primer repunte desde el inicio de la pandemia
    el día 30/10/2020 a las 7:21 am

    La economía de Estados Unidos (EE UU) creció el 7,4% en el tercer trimestre del año frente a los tres meses precedentes, lo que supone el primer repunte desde el inicio de la pandemia de Covid-19, gracias a la apertura de la actividad ante la bajada de casos en verano, informó este jueves el Gobierno. Por otro lado, da cifra semanal de solicitudes del subsidio convencional por desempleo en el país disminuyó por segunda semana consecutiva a 751.000, frente a las 791.000 de la semana anterior, informó este jueves el Departamento de Trabajo. El dato es mejor que el 775.000 previsto. El PIB del tercer trimestre, el primero de las tres estimaciones que hace el Ejecutivo estadounidense, se produce después del desplome del 9% registrado entre abril y junio. Si se mide la actividad del país de forma anualizada, la economía de EE UU creció a un ritmo del 33,1% en el tercer trimestre del año. "El incremento en el tercer trimestre del PIB reflejó los continuados esfuerzos para reabrir los negocios y retomar las actividades que fueron pospuestas o restringidas por la covid", explicó el Departamento de Comercio en su informe. El gasto de los consumidores, que en EE UU supone dos tercios de la actividad, se disparó un 40,7% entre julio y septiembre, mientras que la inversión empresarial aumentó un 70,1%. Pese al histórico rebote del trimestre pasado, los economistas señalan que, dado el actual repunte de casos en Estados Unidos, el país con más contagios y fallecidos del mundo, se espera que se suavice de nuevo la expansión económica ante la reimposición de limitaciones en algunas zonas del país. El dato del PIB es el último gran indicador económico que se conocerá en EE UU antes de las elecciones generales del próximo 3 de noviembre, en las que el actual presidente, el republicano Donald Trump, busca la reelección frente a su rival demócrata, el exvicepresidente Joe Biden. En cuanto al paro semanal, la cifra de solicitudes por desempleo quedó en 751.000. La mayoría de los analistas había calculado que estos trámites, que reflejan el ritmo de despidos de empleados, se ubicarían en 775.000. El dato ha sido mejor de lo esperado.

  • El BCE reserva la artillería pesada para diciembre: "recalibraremos todos los instrumentos" de política monetaria
    el día 30/10/2020 a las 7:21 am

    El avance descontrolado del coronavirus en la zona euro ya es una obviedad y el BCE se ha mostrado hoy dispuesto a actuar con determinación ante el impacto económico que tendrán las restricciones a la movilidad y los cierres parciales a la actividad que todos los gobiernos de la región están anunciando en los últimos días. Pero no por el momento. El BCE ha decidido en su reunión de hoy no mover ficha todavía, aunque insiste en que continúa preparado para ello si fuera necesario y sugiere que será en diciembre cuando adopte nuevos estímulos. Por delante queda una intensa tarea para crear el consenso en el BCE sobre cuál será el siguiente paso. “En el contexto actual de riesgos claramente en aumento, el Consejo de Gobierno analizará cuidadosamente la información disponible, incluyendo la evolución de la pandemia, las perspectivas de desarrollo de una vacuna y del tipo de cambio”, aclara el BCE ya en el arranque del comunicado tras la reunión de hoy. Y añade que diciembre, cuando revise sus perspectivas económicas, será el momento de “recalibrar los instrumentos de política monetaria como sea apropiado”, con el fin de asegurar condiciones financieras favorables para apoyar la recuperación económica y de afrontar el impacto negativo de la pandemia en las perspectivas de inflación. En la rueda de prensa, la presidenta del BCE ha sido contundente al afirmar que la actual oleada de la pandemia es "un desafío para la salud pública y la recuperación económica de la zona euro". Y ha reconocido que esa recuperación está perdiendo tracción, a un ritmo mayor de lo previsto, y que hay "un claro deterioro de las perspectivas a corto plazo", en especial por el retroceso de la actividad en el sector servicios. "Esperamos que noviembre sea un mes muy negativo", ha señalado Lagarde, sin precisar si habrá una nueva contracción en el PIB del cuarto trimestre en la zona euro. La presidenta del BCE ha eludido detallar si, tal y como espera el mercado, habrá un nuevo incremento del plan de compras antipandemia, la principal herramienta empleada hasta ahora frente a la crisis por el BCE y cuyo posible incremento ya ha originado discrepancias internas en el seno de la institución. "En lo que estamos completamente de acuerdo es en que los riesgos son mayores y es necesario recalibrar los instrumentos", ha apuntado Lagarde. Según ha precisado, tal análisis "atañe a todos los instrumentos, no a uno solo" y ha recordado la rápida y contundente actuación del BCE en marzo. "Lo hicimos en la primera ola y lo haremos en la segunda", ha asegurado. Eso sí, Lagarde ha querido aclarar que el siguiente paso no sería únicamente un aumento del programa de compras antipandemia. "En diciembre recalibraremos todos los instrumentos, no solo el PEPP. Identificaremos las fórmulas más óptimas", ha insistido. Y ha añadido que hay equipos de trabajo que analizan ya distintas posibilidades, en relación al volumen, a la duración de los estímulos o a la aceptación de colaterales, si bien en el Consejo de Gobierno de hoy asegura que no se ha discutido ningún cambio específico en ninguno de ellos. Por delante queda por tanto un intenso debate hasta diciembre entre quienes creen que el BCE está ya al filo de abandonar la neutralidad en sus compras de deuda -ya que el plan antipandemia da la flexibilidad de favorecer a un país sobre otro, como ha sido el caso de Italia o España, con compras por encima del peso que tiene en el capital del banco central- y quienes sostienen que es necesario ir un paso más allá. "La unanimidad no es necesaria para tomar decisiones", ha advertido Lagarde. Así, por el momento, la visión compartida de forma unánime en el BCE es la gravedad del momento ante la segunda ola y que los contagios y las restricciones a la actividad son el factor determinante y más relevante en este momento para la política monetaria, según ha reconocido la presidenta del BCE. La decisión de hoy del BCE era la esperada, si bien los inversores observan cada vez con más ansiedad el impacto económico de la pandemia y aguardan una señal clara de la institución de lanzamiento de nuevas medidas. Por el momento, el BCE mantiene sin cambios el despliegue de medidas que decidió activar en marzo, en el estallido de la pandemia, y que tiene como protagonista al plan extraordinario de compras, de una magnitud y flexibilidad sin precedentes. Dicho programa se mantiene en los 1,35 billones de euros acordados en junio, de los que ya se han empleado más de 600.000 millones. Su duración será hasta al menos junio de 2021 y “en todo caso, hasta que considere que la fase de crisis del coronavirus ha terminado", según ha añadido hoy el BCE. Pero la segunda oleada de la pandemia y las sucesivas restricciones a la actividad, incluso los confinamientos aprobados en países como Francia (aunque de carácter más leve que en marzo), prometen hacer descarrilar la recuperación económica que se auguraba para final de año. En su actualización de previsiones lanzada en septiembre, el BCE mejoró su pronóstico del PIB para la zona euro de una caída del 8,7% al 8%, con un alza del crecimiento del 5% en 2021, estimaciones que la situación actual vuelve a poner en cuestión. “El escenario base de nuestras previsiones no puede darse por hecho y la posibilidad de una doble recesión no puede descartarse aún, dado que las nuevas restricciones implementadas a lo largo de la zona euro ante el aumento de casos de Covid-19 elevarán de nuevo la incertidumbre para los hogares, las empresas y los bancos”, ha reconocido hoy mismo Kerstin af Jochnick, miembro del Consejo de Supervisión del BCE. Junto al plan extraordinario antipandemia, el BCE mantiene las compras de deuda soberana por 20.000 millones de euros al mes y la dotación extraordinaria a este programa de 120.000 millones de euros adicionales hasta final de año, además de las constantes líneas de liquidez a la banca, incluidas las TLTRO, condicionadas a la concesión de crédito, con una bonificación del 1% para las entidades receptoras. Los tipos de referencia continúan en el 0% y la facilidad de depósito, en el -0,5%. Hasta diciembre, el BCE tendría margen para elevar las compras de su programa PEPP, que se mantienen en mínimos de agosto y de apurar el programa adicional en deuda soberana. La cita de diciembre es vista como el momento en que el BCE volverá a actuar, con un incremento del plan de compras antipandemia de entre 400.000, según Goldman Sachs, y 600.000 millones de euros, según PIMCO, y su prolongación seis meses más, hasta finales del próximo año. El BCE anunciará en diciembre la actualización de sus previsiones económicas, que ya incluirán por primera vez las de 2023, y ya habrá tenido ocasión de calibrar, además del impacto económico de la segunda ola, el efecto de otras incertidumbres como el resultado electoral en EE UU o las negociaciones sobre el Brexit. "Son dos grandes riesgos geopolíticos que vigilamos claramente", ha concluido Lagarde.